jueves, 18 de agosto de 2005

De cómo salvé al mundo y nadie me lo agradeció

Dato cultural para los que aún no están enterados: el Universo conspira contra mí (y hasta lo pongo con mayúscula porque impone respeto [me acordé de una chava que me dijo que cuando habla conmigo le impongo respeto... ja ja ja ja ja... ¡cómo hay gente que se asusta con cualquier cosa! {y gente que plagia mi técnica de los paréntesis, ¿verdad Walter y Sardina? ja ja ja estos chavos son la onda, ¡corran a sus blogs!}...]); pero bueno, ¿en qué iba? ¡ah, sí!, el Universo (uoooooh...) y sus conspiraciones no representan una gran amenaza para mí, desde que más o menos le agarré la onda a su jueguito. Claro, aún me sigue partiendo la madre en el plano de las relaciones sentimentales, pero eso no es problema mientras no me acuerde y me deprima y vaya corriendo a la tienda (como ya he comentado) a comprar mi paquetito de pan tostado Bimbo para cortarme las venas con una rebanada con suficiente filo en la orilla.

Bueno, lo acepto, también me sigue pegando duro en el fútbol... pero no importa, porque aún me queda mi equipo del torneo interno ("Los Increíbles")... increíblemente nefastos... somos la neta de la escuela... tenemos nuestra camisa roja que dice "The Incredibles" en el pecho, somos como 30 jugadores porque medio equipo aguanta menos de 20 minutos en el campo y ya está pidiendo su cambio y vomitando los pulmones, nos tiramos carreta sana entre nosotros, los tres monos que estábamos en la selección de la universidad fuimos diplomáticamente expulsados de la misma (entiéndase por diplomáticamente a no ser requerido en los entrenamientos como cuando el coach te dice "sí, Romeo, hay entrenamiento el miércoles a las 9 P. M.", y estás sentado en una banca del pasillo central de la universidad a las 6 P. M. porque tienes clase dentro de unos minutos, y ves cómo se dirigen al campo los demás porque cambiaron el entrenamiento para esa hora y nadie te avisó, etcétera...) ¡ah, sí! y el torneo pasado, de siete partidos ganamos sólo uno. We rock.

Pero bueno, "vayamos al grano", diría el vocalista de los Babasónicos. Este post lo hice porque el martes salvé al mundo y ni un amable "gracias" recibí. Sí, amiguis; me despojé de mi egoísmo y pensé en los demás; hice una serie de conjeturas de cómo el Universo podría joderme de esa manera tan linda y especial con la que suele hacerlo y planteé varios casos hipotéticos para tomar una decisión en cuanto a mis actos. He aquí lo que en mi trastornada cabeza rondaba el martes alrededor de las 5 P. M, tiempo en que las nubes presagiaban lluvia con gran seguridad.

Caso A.
Objetivo: Lavar el coche yo mismo, pues realmente lo necesitaba, y después de la fiesta del sábado me quedé con 150 pesos para toda la semana por lo que el presupuesto no alcanzaba para un carwash.
Después de lavarlo, ir al Estadio Tamaulipas al partido de despedida de Joaquín Del Olmo contra los Pumas.
Posible acción del Universo en mi contra: Llovería y mi coche se ensuciaría de lodo después del caos vial que se hace al salir del estadio tras un lleno.

Caso B.
Objetivo: No lavar mi coche, pues tal vez llovería; mejor dejarlo afuera de mi casa para que con la lluvia se lave automáticamente, e irme al estadio en el coche de un amigo a disfrutar del partido que prometía ser espectacular con los Pumas, además de "Zague",
Cuauhtémoc Blanco (sí, el jorobado que golpea reporteros), Marcelino Bernal, Antonio Sancho, Jorge Santillana, Luis "Matador" Hernández (sí, amiguito, el que conoces porque se metió a Big Brother), Alberto García Aspe, Adolfo Ríos, Hugo Pineda, "Chima" Ruiz, Arturo Elías Ayub (¿? sí, el Presidente del Patronato de la UNAM), Bernardo de la Garza (¿? sí, el precandidato a la Presidencia de México por el PVEM), entre otros no menos importantes (nah, ¿pa' qué miento?, sí eran menos importantes).
Posible acción del Universo en mi contra #1: No llovería y mi coche se quedaría sucio.
Posible acción del Universo en mi contra #2: Llovería y arruinaría el espectáculo en el partido de fútbol.

Difícil decisión, ¿verdad? Lo sé, el Universo no es tonto, y sabe por dónde fregarme... y como pueden ver, tenía muchas opciones por dónde hacerlo... así que, amigos míos, este, su no-tan-servidor, se armó de algo de valor y mucha flojera y dijo "nah, no lavo el coche"... preferí que no lloviera y que mi coche estuviese hecho una porquería para que el partido de fútbol resultara sin lluvia y atractivo a los 35,000 espectadores (y vendedores ambulantes, y colados sentados en los escalones, y los gandallas en la azotea de los altos edificios al lado del estadio).

Caso C.
Diagnóstico: De plano ya se me botó la canica del cerebro y ando publicando mis paranoias...

Hoy manejo un coche más sucio que la cabeza de Pancho Cachondo y nadie me dio las gracias por mi acto de buena fe. Bah... mundo cruel...

lunes, 15 de agosto de 2005

Post que hice con el simple, único y firme propósito de publicar las fotos de la fiesta en mi casa porque no se me ocurrió una cosa mejor que escribir



¡Ja! ¿Y qué dijeron? "El Mr. Cougar nos va a poner las fotos hard core de su fiesta cuando las francesas se quedan en bikini, o cuando hacen el concurso de camisetas mojadas, o cuando se besan entre ellas, o cuando..."

Pues se equivocan. Esas están muy bien guardaditas.

Nota para los que me estuvieron fregando con que querían las fotos: ahí está un collage en 1024 x 768 px para que lo pongan de wallpaper si quieren... confórmense con eso... las otras por MSN después de que me enseñen el deposito bancario.

Gracias, y recuerde: vuelva pronto.

sábado, 13 de agosto de 2005

¿Cuál día?

¿Qué? ¿De qué hablan? El post que ven aquí abajo realmente no existe, nunca ha existido y nunca existirá... en verdad nunca hubo un Mr. Cougar deprimido... recuerden que están en un espacio en blanco, y toda aquella sarta de babosadas con tinte autocompasivo fue simplemente producto de su imaginación.

En otras palabras, no puedo estar triste... este sábado hay fiesta en mi casita, vendrá la crema y nata de mi college, ay, qué emoción... daremos bolsitas de dulces y el payasito nos ayudará a mantener el orden mientras mis amiguitos le pegan a la piñata... nah, ¿a quién quiero engañar? Habrá alcohol, comida para atascarse, más alcohol, una alberca lista para el degenere provocado por veinteañeras francesas y finlandesas, y me parece que también alcohol en pequeñas cantidades. Y usted, querido lector, está invitado... claro, que si no vive en Tampico le sería más fácil hacer su propia borrache...mmm...reunión, que pagar el transporte hasta acá.

Por su atención, gracias y vuelva pronto... tal vez haya fotos de extranjeras en concurso de camisetas mojadas... y si quiere ver más fotos, métase aquí.

jueves, 11 de agosto de 2005

Ese día

Ese día llegué a mi casa en 10 minutos, más rápido que cualquier otra noche después del entrenamiento de fútbol. No quise comer nada... sería la cena más amargada del año, pues venía de haber manejado como vil taxista en busca de un pasajero; de haberle hecho una seña obscena al entrenador; de haber estado a punto de chocar el coche de enfrente porque olvidé que él no llevaba tanta prisa como yo... ¿prisa? ¿prisa por qué? ah, sí... prisa por venir a desahogarme a mi blog.

Ese día no fui al cine con mis dos amigos y con las cinco, o tal vez seis, chicas extranjeras que están de intercambio académico en mi universidad. Y es que ese día fui el primero en llegar al entrenamiento, precisamente porque me había quedado en la escuela durante dos horas esperando que dieran las 9:00 P. M. para ponerme mis shorts y zapatos de fútbol... y claro, ese día no se me olvidó llevar doble calceta porque jugaría y no me gustaría provocarle ampollas a mis pies por tanto correr de aquí hacia allá; tampoco se me olvidó llevarme mi camiseta extra "para cambiarme de ropa porque seguramente estaré muy sudado después de jugar"... lo que sí se me olvidó es el favoritismo que siempre ha habido en el método de escoger a la selección. Mientras tanto, me comía mis galletas "para que no me dé hambre", me tomaba mi Red Bull "para aguantar todo el partido", y en el descanso me privaba de tomar agua "para que no me duela el estómago cuando esté jugando". Olvidé tomar mi dosis de realidad.

Pues lo cierto es que mis calcetas dobles, mi camiseta extra, mi Red Bull y mis galletas terminaron valiendo madre. Ese día no fui seleccionado para jugar ni un minuto... ese día la sangre corría por mis venas más rápido que de costumbre (y no por el Red Bull), y mi coche corría a 100 km/h por la avenida principal de mi ciudad, pues yo veía todo lo demás en cámara lenta.

Ese día me dije: "malo para encontrar trabajo relacionado con mi carrera, malo para el fútbol o cualquier otro deporte, malo para relacionarme con el sexo opuesto, mal hijo, mal amigo, mal católico, mal hermano, malo relacionándome con la sociedad en general, malo dibujando, malo en los juegos de vídeo, malo para llevar mi vida diaria, y malo para aceptar la cruda realidad"... ese día fue fatal.

Pero sólo fue ese día. Ya se me pasará. No obstante, ese día... lo recuerdo como si fuera ayer; ese día... un momento... ese día fue ayer. :(

martes, 9 de agosto de 2005

Y los muchachos del barrio le llamaban...

Loco. (¿se acuerdan de esa canción?)

Ya, ya, ya, ya pasó mi crisis... ni fue tanto, así que ni hagan escándalo... ¡¡¡pfff!! he tenido peores...

Hablando de locos... chequen esta foto (click! click! click!):


Y unos hombres vestidos de blanco le dijeron "veeen".

Fotos tan simpáticas como la anterior, podrá usted encontrar en mi fotolog. Gracias, vuelva pronto (y pásele a mi Fotolog).

lunes, 8 de agosto de 2005

Paranoia total

Querido Blog:

Las primeras horas del domingo sucedieron cosas que me confundieron y me hicieron darme cuenta que no tengo control sobre mi vida y lo que la rodea... al menos en el plano social, aunque a veces quiera aparentar lo contrario.

Por consecuente, me atacó una paranoia acompañada de un bombardeo de sensaciones nerviosas, que se convirtió en crisis mental durante algunos minutos, lo que me hizo poner en "No admitir" a toda la gente de mi MSN Messenger con la que nunca he establecido un contacto en mi vida... "no vaya a ser que sea una broma de alguien, y la persona en verdad no exista".

Lo sé, querido Blog, estoy medio loco. Ya lo superé... al menos eso creo.

¡Ah! El problema es que se lo confesé como a 8 personas que considero importantes y buenos amigos, pero que también estaban en ese grupo, y al menos la mitad de ellos se molestó conmigo y ahora parece que con esfuerzo y de manera obligada me dirigen la palabra (escrita).

Lo sé, querido Blog, también estoy medio pendejo. Gracias por leerme.

sábado, 6 de agosto de 2005

Niños... adorables niños

Como no traigo ánimos de dar explicaciones, no me extenderé, así que ahí va una vaga idea:

Fortuitamente, a varios metros de mi casa se instaló hace ya varios años un jardin de niños1 cuyo patio trasero va a juntarse con mi trasero, digo, patio trasero, separados únicamente por una malla que permite que los chamacos vean: a) mis atractivos pectorales, b) mi ancha espalda, c) mis fuertes bíceps y d) mis peludas piernas, mientras nado
en la alberca2, y hacer comentarios como: "¡Maestraaaaa!... ¿y cuándo nos metemos a la albercaaaaa?" mientras yo pienso: "ja ja ja la ingenuidad de la niñez". Entonces, durante el mes de julio, dicha maestra decidió hacer un "campamento de verano", por lo que mi mamá accedió a su petición de rentarle la alberca durante 3 semanas (no contenta con someterme al griterío de los mocosos durante tooooodo el año escolar, me regaló ese pequeño bonus), teniendo como consecuencia mi desesperación durante las mañanas, la pérdida de varias pastillas de cloro, el desperdicio de varios litros de agua diarios provocado por clavados sin cesar y no sé si ya dije que mi desesperación durante las mañanas...

Después de todo sí me extendí en la explicación... mmm... ps bueno, ya qué...

Todo este rollo viene al caso porque el miércoles, que me levanté como a las 11:30 A. M., mientras me preparaba un delicioso yogurt de fresa con hojuelas de maíz azucaradas que saben grrrrriquísimas (sí, yo inventé esa combinación cuando no tenía idea de lo que era una patente, no Danone, ni Lala, ni Yoplait)... ¿en qué iba? Ah, sí... pues estaba comiendo y deleitándome con los melodiosos gritos de los chiquillos y chiquillas en la alberca, y no pude evitar escuchar sus conversaciones... no es que quisiera... es que simplemente era imposible no hacerlo.

Nacalia: ¡¡¡Yaaaaa, Perrito!!! ¡¡¡Le voy a decir a mi mamá!!!
Perro: Ay sí, "¡soy Nacalia y soy una gallina! ¡soy Nacalia y soy una gallina!""
Nacalia: ¡¡¡Yaaaaa, Perro!!!
Perro: "¡Soy Nacalia y soy una gallina, y estoy tan gorda que saco el agua cuando me aviento cla-vaaa-dooos!"
Nacalia: ¡¡¡A que no, Perro!!!
Perro: "¡Soy Nacalia y soy una gallina, y saco el agua cuando me aviento cla-vaaa-dooos!"
Nacalia: Ay sí... "¡¡¡soy Perro y soy una gallina, y me hago pipí en la al-beeeeer-caaaaa!!!"
Romeo: WHAAAAAAAAAAT?????!!!!!

Desde ese día no me meto a la alberca hasta que vuelvan a filtrarla.

Estoy casi seguro de que antes de empezar a escribir esto, realmente tenía una idea de la moraleja de esta minihistoria... se la debo... ahí apúntenmela en la lista de pendientes junto con "La coordinadora de intercambio asesina recargada", "Dariela. Tercera Parte" y otras historias que nunca ganarán el Nobel de Literatura.

Notas:

1 Nunca he entendido el porqué se les llama "jardín de niños"... ¿acaso siembran chamacos? ¿cosechan algo? ¿es sentido figurado? ¿porqué no dejarlo en "1°, 2° y 3° de preprimaria"? ¿porqué hago tantas preguntas?

2 Existe la remota posibilidad de que los incisos a, b y c sean sólo producto de mi imaginación.

jueves, 4 de agosto de 2005

Día de entrenamiento

  • Zapatos de fútbol Nike... 600 pesos
  • Piquetes de mosco... 10 mililitros de sangre
  • Mordidas de hormigas rojas... 3 ronchas descomunales
  • Carrera de resistencia... piernas endurecidas
  • Abdominales... panza entumida
  • Entrenamiento en miércoles... 1 ida menos al cine
  • 2 hora de trabajo físico... la bofeada de la semana
  • Estar todo el semestre en la banca... ¡NO TIENE MADRE!
Fin de mi frustación.

miércoles, 3 de agosto de 2005

Tarea el primer día de clases

Por lo regular nadie la hace... excepto yo, que soy un ñoño para la escuela... pero tengo el problema de que prendo la computadora y se me ocurre empezar a hacer la tarea hasta que faltan 15 minutos para meterme a bañar o algo por el estilo... no sé, irresponsabilidad o simplemente me gusta trabajar bajo presión. Pero ese no es el punto, mi frustración de hoy es que esta vez sí hice mi tarea a tiempo, un lin-dí-si-mo ensayo acerca de "El ambiente internacional en la actualidad".

¡¡¡¡¡Y el estúpido de mi maestro ni siquiera lo leyó!!!!! ¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh!!!!! Así que ahora ustedes lo van a leer... digo, no es más que un manojo de frustraciones, tiene críticas destructivas y tal vez uno que otro comentario que hará enojar al extranjero que lo lea... pero para que valga la pena el esfuerzo...
"El ambiente internacional en la actualidad"


Hablar de ambiente internacional hoy en día, implica remitirse a muchos temas de interés mundial, mismos que nos obligan a ocupar mucho más de una cuartilla para ahondar en cada uno de ellos.

No obstante, sí se puede explicar en un sentido amplio cómo se encuentra nuestro entorno mundial en ciertos aspectos principales, tales como el económico, político y social.

Las percepciones de cada individuo acerca de lo que sucede en el mundo, pueden llegar a tener diferencias muy marcadas, principalmente si se trata de algo que ocurre en el otro hemisferio, pues aunque la globalización avanza a pasos agigantados transformando (“culturizando”, utilizarían los analistas como concepto justificado) hasta la más tradicionalista de las culturas, existen todavía muchas de ellas que no pierden su identidad, sus principios, y ¿porqué no? sus problemas de raíz.

Hoy un estadounidense puede atreverse a decir que la economía es fuerte, que su Presidente tiene problemas para dejar la granada a un lado, pero que él vive feliz porque estudió una carrera en una universidad pública que le alcanza para mantener a su familia con lo necesario y un poco más, y para manejar un coche de manufactura reciente.

Un argentino podría conocer la crisis económica de la que a duras penas pueden estar saliendo en su país, pero que él está feliz porque su selección de fútbol ganó el Mundial Juvenil.

Nosotros como buenos mexicanos, siempre informados de lo que pasa a nuestro alrededor, tenemos derecho a decir que hay problemas de cualquier índole. Tal vez porque al Congreso le provoca pereza realizar una reforma estructural que beneficie nuestra economía pero perjudique el bolsillo de unos cuantos, esos cuantos que llevan la batuta en México... o tal vez porque ni siquiera les agrada la iniciativa propuesta por el Presidente... quizás ni la han leído. Podemos estar apenados de que nuestro Presidente le cambia el apellido al respetable Borges por “Borgues” o porque emana sabiduría al decir que “en México hay mano de obra que está dispuesta a hacer trabajos que ni los negros quieren hacer”... o los capitalinos también avergonzados de su Jefe de Gobierno con tendencias de izquierdismo populista y que viaja en Tsuru (pero con guardaespaldas en BMW). Pero de lo que deberíamos darnos cuenta es de lo poco que hacemos para resolver los problemas nacionales.

Y un cubano... bueno, un cubano tal vez no pueda decirnos mucho, sólo hasta donde Don Fidel le permita abrir la boca (tanto para comer como para expresar su manera de pensar).

En fin, culturas hay muchas; tendencias y opiniones también. Lo único que es verdad hasta cierto punto son los hechos. El hecho de que la economía mundial se vea afectada por guerras sin sentido, que sólo sirven para que Estados Unidos tenga sucursales extractoras de petróleo en Medio Oriente. También está la realidad política, otra guerra, pero ésta es por ver quién obtiene el poder, quién se queda con ese lugar tan preciado a la cabeza de una sociedad, de un país, o en extremo caso, del mundo entero; esto no es nuevo, siempre ha existido la lucha por el poder, sólo que antes no nos dábamos cuenta tan fácilmente de las intenciones de nuestros honorables gobernantes. Y ¿qué decir del entorno social? La única realidad es que hemos llegado a un punto en el que nos resulta asombrosa la manera en que esa alarmante cifra de delincuencia, corrupción, homicidios, pobreza y otros males, siga acrecentándose día con día.

Lo lamentable es que, a pesar de que nos damos cuenta del pésimo currículum que seguimos generando a la raza humana, poco hacemos para enderezar el camino... y los medios nos sugieren que lo más cómodo es continuar con nuestra indiferencia.

En el periódico, encabezados como “América campeón de campeones”, “Nuevo disco de Paulina Rubio” y “Exclusivísima cena de gala y caché para los miembros del Club de Fulanos” nos hacen olvidarnos por un rato (o el tiempo que sea necesario) de otros encabezados como “Secuestran a mujer y niño”, “Estalla bomba en Palestina: 25 muertos”, “Atentado terrorista en España”, “Hombre en estado de ebriedad golpeó hasta asesinar a su esposa e hijas”, o que en nuestro país desfilan todos los días ante nuestros ojos más de 20 políticos con pasado, presente (y tal vez futuro) turbio, con la firme intención de acomodarse en la silla presidencial pero sin una propuesta que convenza.

La televisión nos bombardea con partidos de fútbol; vídeos de música plástica; novelas repetitivas, incoherentes y con falta de un significado positivo; programas donde lo que importa es ver a qué celebridad destruyen más... haciéndonos olvidar que en África (o a la vuelta de la esquina) hay una persona que está muriendo porque no tiene qué comer, mientras Paris Hilton (como otros cientos de ídolos de la farándula) vive gratis su degenere cotidiano.

Las tendencias y modas están marcadas por Europa. Estados Unidos hace la competencia, y Japón intenta ir a la vanguardia en tecnología... mientras que en el resto del mundo nos dedicamos a copiar o recibir lo que ellos nos imponen. Es lo que vende, cierto, pero ¿es lo correcto?

Esto es el ambiente internacional que se respira (o que al menos en lo personal observo día a día), mismo que a pesar de su magnitud no debe impresionarnos o hacer que perdamos el sentido de la vida. Sin embargo, así es actualmente. De nosotros depende cuidar nuestro ambiente... no el natural, la naturaleza se cuida sola... mejor preocupémonos más por ver en qué podemos mejorar como seres humanos y ayudar a los demás. ¿Eso vendería?

Lo sé, es una porquería... ¡¡¡Pero era mi tarea!!! Sniff, sniff...

martes, 2 de agosto de 2005