domingo, 27 de febrero de 2005
Noticia de última hora
Todo bien, el banano no causó estragos, un aplauso para mi sistema digestivo.
Hasta pronto.
Hoy me comí un plátano verde
Tengo el ligero presentimiento de que en unas 8 horas sufriré las consecuencias.
A falta de algo más que decir, gracias por su atención, vuelva pronto.
viernes, 25 de febrero de 2005
En la búsqueda de un final feliz
-Quisiera poder ayudarte, amigo, pero la gente está esperando- contestó el amable señor que me atendía en la gasolinera, mientras chiflaba peculiarmente a su compañero de oficio para pedirle cambio de 200 pesos.
-No. Hablo en serio. No sé si es el alcohol, pero me he puesto a pensar que a mis... tic, tac, tic, tac... 20... sí... 20 años, no he tenido ninguna relación de noviazgo que haya valido la pena. Y que no me escuchen mis antiguas novias (que puedo contar con los dedos de mi mano, así como los besos que le di a ambas), pero lo cierto es que nunca he estado enamorado de alguien que me corresponda. Las veces que le he dicho a una niña "te quiero" o "te amo" han sido 'de dientes hacia afuera', sin sentirlo de verdad, y eso me llena de un sentimiento de culpa que no me deja en paz. Tal vez no soy bueno para esto, así como hay gente que no es buena para el fútbol, otros que no son buenos para escribir (oops!), otros que no dominan el hablar en público, o aquel que a sus 40 años sigue dibujando como niño de kinder con crayones de punta desgastada... simplemente a mí me tocó ser malo, qué va, malísimo para relacionarme con los demás... incapaz de tener una novia con quien pasar el resto de mi (nuestro) tiempo.
-No te agüites... ¿quieres jugar FIFA?- sugirió mi buen amigo, deseoso de ponerme otra barrida en tan conocido juego de la milagrosa consola de videojuegos.
-Lo inexplicable y lo peor del caso es que sé perfectamente lo que quiero, física y espiritualmente, aunque hasta hoy me ayudaron a descubrirlo, a darme cuenta de eso, de lo exigente que soy, de lo maligno que puedo ser con aquellas personas que se acercan a mí, de la manera en que alejo a la gente que parece ser muy valiosa con posts depresivos en mi blog, o de cómo he rechazado a tres chicas en el último mes, porque "no cumplen con mis expectativas".
-Este mes, Líderes Mexicanos presenta a Arturo Elías Ayub, Hugo Sánchez y Joaquín Beltrán, líderes del equipo bicampeón del fútbol mexicano- mencionaba mi boca, como aquel vocero que habla sin saber qué significado tiene lo que dice.
-Ya sé. Voy a dejar de espantar a la gente con este tipo de comentarios estúpidos y con finta de autocompasivos, tengo que hacer algo más que hablar y quejarme de mi situación, me voy a dedicar a lo que necesito, "hoy voy a cambiar", me propongo, como buen joven tampiqueño que estudia en universidad de paga, con coche, amigos de status, y dinero suficiente para demostrar lo anterior a unas chicas que se impresionan con poca cosa, salir el próximo fin de semana al antro que todo mundo visita, tomar el alcohol barato que todo mundo toma porque no importa qué tan horrible sabor tenga, "nosotros hacemos el movimiento", y quizás bailar al ritmo de algo que ni siquiera sé qué signifique, pero vaya, todo mundo lo hace... no sé si debería comenzar a fumar, digo, si me sirviera para acercarme a una chica viciosa, ejem, digo, preciosa, con encendedor, tal vez lo haga... y quizás eso resulte en algo mayor, consiga su número, sólo para darme cuenta que estudia en la misma universidad que yo, o en otra de abolengo similar, salgamos al único centro comercial semi-decente que tiene nuestra ciudad, vayamos a uno de los dos cines respetables que tenemos, uno donde se abarrote de chicos como nosotros, y semanas después vayamos a uno de los pocos clubes sociales y elitistas de la región, para que en menos de un mes ya seamos novios, aquellos chicos que todo mundo dice "ay wey, qué cute, es que hacen bonita pareja, tipo que se conocieron super curioso y de que son el uno para el otro, eh..."
-¡Guau!- decía mi perro una y otra vez, con esa mirada de ternura hacia mí como si entendiese todo lo que le estaba contando, o tal vez porque ya esperaba ansioso que le diera su comida.
-Y es que... para qué intentar algo más... para qué gastar mis esfuerzos en algo sin futuro, considerando que yo no veo dónde se encuntre el mío, considerando que lo que quiero y deseo está tan lejos de aquí, tan lejos de mí, tan lejos de significarse como la tercera parte de aquella historia que nunca debió comenzar...
miércoles, 23 de febrero de 2005
Sueño guajiro textilero
1.- "Ser MR. COUGAR es chido" (esta era la original, y no la de "ser NACO...")
2.- "BUSCO NOVIA" (casi podría jurar que tengo años con esa idea, aunque sea de un amigo originalmente)
3.- "¿Qué me ves?" (hay que andar vestido de acuerdo al estado de ánimo, ¿cierto?)
4.-
5.- "PRESENTE" (es de weva eso de que nos pasen lista a cada rato)
6.-
7.- "Mírame, soy original" (paradójico, ¿eh?)
8.-
9.-
10.- "I did not buy a Livestrong" (abajo los fetichés)
NOTA 1: Las líneas vacías están censuradas para evitar problemas de derechos de autor con la compañía de ropa antes mencionada.
NOTA 2: Lo anteriormente escrito puede ser o no verídico.
lunes, 21 de febrero de 2005
Crítica al fútbol
Silencio de 5 segundos... miradas de incógnita de unos hacia otros... alguien le da otro trago a su chela... otros 5 segundos... Y de repente, como si se hubieran puesto de acuerdo, sin violencia pero con contundencia, se escucha a coro:
-¡Pinche joto!
El bohemio calló... no hubo más que decir... el partido terminó 2-1 a favor de México y nosotros nos olvidamos del incidente con varios sixpacks de cerveza clara...
viernes, 18 de febrero de 2005
Deseo sin un fin coherente
Si hubiera un premio al post con menor calidad en toda la historia de los blogs...
Tal vez sea por lo que le comenté a una amiga, como que cuando eres temporalmente feliz por algo, te olvidas de qué hablar, no hay nada de qué quejarte, simplemente pierdes tu esencia de ser humano insatisfecho y ególatra. Porque eres feliz. Porque todo te parece perfecto.
Y... señoras y señores, esto no me gusta, no lo encuentro gracioso ni agradable en lo más mínimo. Necesito sufrir un ratito más, continuar con la tragicomedia de mi vida (trágico para mí, cómico para quien lo lee, por supuesto), vamos, sadismo puro.
Pero, hey, es sólo una teoría, me escudo en el "tal vez" del antepenúltimo párrafo, pues no tengo la menor idea de qué estoy diciendo, aunque eso no es precisamente lo que me asusta, sino el porqué de mi silencio.
¿Sugerencias?
lunes, 14 de febrero de 2005
Para no desentonar en este día...
Dariela. Segunda Parte
Pasaron días, semanas, tal vez meses, hasta que el pequeño ángel de la guarda disfrazado de... pequeño también, joven universitario, prácticamente olvidó aquel incómodo cuadro semisentimental que negaba rotundamente la, mil veces defendida, creencia de "el amor a primera vista no existe".
Era un templado viernes por la noche, tal vez otoño, tal vez invierno, tal vez su herida memoria no quiso recordar, cuando decidió, junto con sus bohemios amigos, quitarse por un fin de semana precisamente el término de 'bohemios' y visitar el bar de renombre y distinción cuya popularidad se encontraba en la cima, en aquella época estacional, aunque eso significara disminuir en una buena cantidad el número de billetes que contenían sus carteras.
Y llegaron. Y usaron el elevador. Y fue ahí cuando arrivaron a la entrada de dicho bar, que se encontraba junto a un nuevo restaurante de la misma alcurnia, como diría mi abuelita. La lista de espera no era tan larga, el problema es que exigía requisitos indispensables: una reservación, o en su defecto, tener cara de mamón, amargado, misántropo discriminador y por supuesto, una larga cuenta bancaria y/o apellido extranjero.
Y fue ahí, entre exclamaciones y susurros de enojo, coraje y lamento por no poseer el teléfono para hacer reservaciones, mientras observaban a los más afortunados entrar a aquel antro, cuando él se distrajo de tan gracioso festín de miradas envidiosas, para dar paso por sus pupilas a esa hermosa e inconfundible cabellera.
No cabía posibilidad, era increíble, asombroso, casi utópico aquel cuadro de insuperable belleza, que sorpresivamente fue superada por su rostro... sí... ella volteó... sí... era ella: Dariela. Su rostro era infinito veces más hermoso, su cuerpo era simplemente perfecto; el cuadro se volvía aún más insuperable. Él se volteó. Sus ojos no podían soportar aquel destello de belleza femenina, su mente no podía aguantar aquel incoherente crucero de preguntas y dudas manifiestas en su mirada. Él tuvo que volver a verla. Su paranoica razón tenía que comprobar lo que su ilusionada co-razón esperaba que fuera. Y lo hizo. Era ella; su belleza seguía siendo insuperable, cuando algo increíble volvió a suceder: sonrió. El universo se detuvo completa y absurdamente en ese pequeño instante que hacía coincidir esas dos miradas. El chico no ha podido explicar de manera concreta lo que tan abstractamente sintió en ese momento: era amor a segunda vista, contra todos los pronósticos, contra todas sus creencias, contra todo su ser.
Ella entró al bar, tan sólo 5 minutos después, sin saber que todo quedaría en un contacto visual nunca igualable.
Él, tuvo que abandonar el lugar. Su cuerpo se ahogó en una combinación de unos cuantos mililitros del alcohol mexicano de exportación por excelencia y mucho refresco de toronja, pero lejos de ahí. En un lugar donde la música era diferente, el ambiente era diferente, la gente era diferente, sus amigos se comportaban diferente, y él moría de una forma diferente. Ella no estaba, no estaría esa noche y muy probablemente nunca más coincidirían en una forma tan sublime como lo hicieron esa vez, dejando solamente recuerdos, y nada más que recuerdos, en su pobre y pisoteada imaginación...
¿Continuará?
domingo, 13 de febrero de 2005
Y así quieren que se me quite lo misántropo...
Su no tan servidor decide comprar una tarjeta para su celular en no tan conocido centro comercial (de Tampico, Tamaulipas), a no tan prestigiosa tienda, siendo atendido por no tan inteligente señora(ita); entonces:
Yo: ¿Tiene tarjetas para celular?
SeñoraNiTanInteligenteNiTanAmable: ¿De 100 o de 200 pesos?
Yo: De 200, por favor.
SeñoraNiTanInteligenteNiTanAmable: De 200 no tengo.
Yo: ¬¬ (Silencio... cuento 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10...) Está bien... una de 100.
SeñoraNiTanInteligenteNiTanAmable: OK. Son 100 pesos...
Yo: (Neta???????)
Un caso de la vida real...mente nefasto
Va una breve descripción: hace unas semanas participé en un evento organizado por mi universidad junto con conocida óptica de origen irlandés, en el que se invitaba a que las personas se hicieran el examen de la vista (totalmente gratis), después se les daba a escoger de entre varios modelos de armazones, el cual se le regalaba también, y finalmente se les entregaba un cupón de descuento para que acudieran, cuando mejor les convenga, a la misma óptica a pedir la graduación para sus lentes.
Su colega Romeo se encuentra parado casi babeante por no tener algo qué hacer, cuando de repente se acercan dos señoras queriendo aparentar clase (sin mucho éxito), echan un vistazo a los armazones de regalo y...
SeñoraMamila#1: Mmm... no me gusta... ¿no tienes otros modelos?
Yo: Estos son todos.
SeñoraMamila#2: Pues... (se dispone a observar)
SeñoraMamila#1: No, vente... vámonos, esos están muy feos...
Yo: ¡Señora! ¡Su cupón de descuento! (sólo una escuchó, pues la otra había ido a ver los lentes "de marca" los cuales sí estaban en venta)...
SeñoraMamila#2: Gracias... (¿no que no?)
SeñoraMamila#1: Aquí espérame, voy por el coche (¡coche!)... (grita para que todo mundo en el lobby escuche que tiene coche... ¿cuántas veces he dicho la palabra "coche"?)
(La doña restante se pone a observar los modelos "de marca")
SeñoraMamila#2: ¿Cuánto cuesta este? (marca Fucchi)
EmpleadoDeLaÓpticaQueNomásQuiereVender: Ese le sale en tres mil doscientos pesos...
(Silencio... alguien tose dos veces... el empleado sabe que no venderá ni madres... se retira)
SeñoraMamila#2: Entonces dices que estos de acá son gratis, ¿vedá?
Yo:
Tomé una imagen de la señora cuando le dijeron el precio, incluso intenté que saliera lo mejor posible, y esto fue lo que pude lograr: