sábado, 30 de abril de 2005

Alma de niño

Quiero volver a ser niño.

Lo pido a gritos. Extraño tanto volver a asombrarme por los pequeños detalles de la naturaleza: quiero mirar el cielo antes del atardecer y encontrarle millones de formas a las nubes, sin preocuparme si son cirros, estratos, cúmulos o si pronto va a llover para arruinarnos el día... quiero quedar pasmado por ese rojo intenso del atardecer, y creer ingenuamente que el cielo está siendo quemado por el Sol... después, quiero acostarme sobre mi cama inflable en la alberca y caber completito, sin tener que preocuparme por nada más que el viento no me tumbe, y poder voltear hacia arriba y contar las estrellas una por una sin terminar, preguntándome si serán ellas y su querida Luna quienes me huyan, o si serán las nubes quienes se alejen hacia el Occidente para nunca regresar. Extraño mirar mi novedoso reloj con calculadora y mortificarme porque son las 9 y tengo que dormir para ir a la escuela al siguiente día... quiero volver a creer que estoy siendo malo si duermo después de las 10. Quiero soñar que vuelo sobre mi ciudad y llego a la playa sólo para sentir los pies fríos y despertar descubriendo que estuve a punto de mojar la cama... quiero ver la hora en el reloj y creer que se me hizo tarde para ir a la escuela, bañarme, vestirme y darme cuenta después de todo, que es sábado y no hay clases... quiero ser niño aunque implique tenerle más miedo a la oscuridad del que ya tengo... quiero saborearme la imagen de un licuado de chocolate y creer que las galletas se inventaron para acompañarlo, y que si existe en el mundo una pareja perfecta, son ellos. Quiero ver caricaturas mudas y que no hablen de sexo o violencia desmedida, quiero escuchar chistes de Pepito y reír hasta que me duela la panza y mi mamá me regañe por tirarme en el piso a carcajadas y ensuciar mi camisa blanca. Quiero jugar fútbol y narrar mis movimientos como locutor de fútbol, quiero correr con mis amigos y jugar a atraparnos sin fines de violencia, quiero esconderme tras la cortina olvidando que mis zapatos no son invisibles, quiero caminar descalzo por toda mi casa y recibir una regañiza de parte de mi madre con el acostumbrado "¿quién crees que lava la ropa?". Quiero salir de mi casa y no maldecir si me atrapa la lluvia, porque sé que abriré inmediatamente la boca para tratar de saciar mi sed con esas gotas... porque así hacemos los niños... quiero estar feliz de llegar con la ropa empapada a mi casa... quiero jugar y jugar hasta que anochezca y terminar sudado sin importarme por despedir un mal olor... quiero durar horas en el baño hablando con mis juguetes de manufactura mexicana y marca extranjera, sin preocuparme porque explotan a mis compatriotas por su mano de obra barata... necesito alejar mi pensamiento de los problemas económicos, que en mi caso sería que no me alcanzara para comprarme unas papitas y un jugo de manzana en el recreo entre clases. Quiero jugar canicas y ganar a todo mundo, para perder todo al siguiente día y que me importe un bledo, pues la ambición no es digna de los niños. Quiero comer dulces sin remordimiento de que se me piquen los dientes... quiero comer tamarindos con chile por el gusto de hacer caras y gestos divertidos. Quiero tener gracia para los demás... quiero sentir hormiguitas en el estómago cuando veo a esa niña, y decir "es mi novia", sin que eso implique uno de tantos compromisos inútiles que hacen los adultos... quiero subir, quiero bajar,
quiero reír, quiero gritar, quiero soñar, quiero correr, quiero jugar, quiero volar, quiero tenerle miedo a morir.

Nada más por eso. Quiero mi inocencia de vuelta. Quiero volver a ser niño.



Feliz día del niño a todos, aunque no se consideren como tales..
yo aún lo hago... muchos dicen que se llama inmadurez...
yo creo que es mi necesidad de disfrutar la vida de vez en cuando.

martes, 26 de abril de 2005

Y se fue

Sin pena ni gloria
se llevó sus caricias
llorando con su memoria
y sin ninguna malicia.
Y a él lo dejó ahí:
en la espera de su regreso,
con el corazón atestado
de ese sentimiento preso;
ese bello amor
que logró traspasar
su terca y enmarañada
muralla sentimental,
para después volver a vivir
en la infame soledad
que tanto ha conocido
y que un día sueña abandonar.

Con la angustia sobre sus hombros
y su felicidad hecha escombros
una lágrima más derramó
pues ella... se marchó.

Háganme un favor y copien todo el texto, ordénenlo en un solo párrafo y léanlo como prosa, sin la poca rítmica y el intento de poetización que tiene, en serio... se lee mejor.

Ya me acordé porqué nunca había publicado versos...

jueves, 21 de abril de 2005

Ya no hay respeto padre-hijo

Amigos, vamos a echar a volar nuestra imaginación...

Imaginen un patio trasero de unos... mmm... "muchos" metros; bueno, ahora imaginen que después hay una alberca; ¿ya? bueno, ahora imagenen que en ese patio hay tres árboles... visualícenlos de mango, los tres. Y ahora imaginen que TODO el maldito año están aventando sus secas hojas y sus verdes y/o podridos mangos a la pobre e indefensa alberquita.

Y ya aprovechando que echaron andar su imaginación, ahora piensen que, en un arrebato de desesperación (de esos que a mí ya casi no me dan desde que tengo mi Serenity), el padre de familia junto con los tíos deciden hacerle un exagerado y cero-estético corte de follaje a cada árbol. ¿Se acuerdan del patio que imaginaron? Imagínenselo ahora hasta la madre de hojas secas con olor a mango que no alcanzó a madurar. Ahhhh... bello paisaje...

Por supuesto que nadie quería deshacerse de las hojas, ¡ah! pero un día:

NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: Papi...
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: ¿Qué quieres?
NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: Este... mmm... es que me habló un amigo, y dice que si voy a su casa a jugar gueimkiub.
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: Pero si tú ya tienes eso, ¿no?
NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: Sí, pero es que juntamos nuestros minidiscs y es más chido, porque-
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: (interumpe) sí, 'mbre... pero con una condición...
NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: ("por favor, Diosito, que no sea recoger las hojas, que no sea recoger las hojas, que no sea recoger las hojas...") ¿Cuál?
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: Que recojas la mitad de las hojas del patio.
NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: ("¡¡¡#$%&/\=+*-@!!!") Otra cosa, ándale, lo que quieras y lo hago, ándale, ándale, ándale, ¿sí?
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: ¡Las hojas!
NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: Ahhh... no se vale...
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: Entre más rápido lo hagas, más rápido te vas, y juegas más tiempo con tu amigo (no'mbre si mi familia es bien inteligente...)
NiñoDeOnceAñosConCaraDeQueQuiereAlgo: Pero, ¿cómo...?-
PapiDelNiñoDeOnceAñosBlaBlaBla: ¡Pues si quieres aspíralas con el culo, cabrón!

(Los presentes en la sala permanecieron callados, excepto por este güey, que no aguantaba la risa al presenciar lo sucedido...)

Pero andábamos imaginando nadamás, eh... no se vayan a creer que este, su no-tan-servidor, tiene un primo de 11 años que se llama Ja**** Al******* que fue el protagonista del bello y florido diálogo antes transcrito.

Reflexión #1: ¿Dónde quedó el respeto?... nooooo, deja tú, ¡¡¡Las criaturas!!!... uno qué, uno ya vivió... en fin... como dijeran por ahí: "no hay moral, no hay moral..."

Reflexión #2: ¿Alguien se da cuenta que mis últimos dos posts han tenido que ver con la parte trasera del ser humano?... ¿Tan prosaico me estoy volviendo?... no se crean, no me pasan estas cosas tan seguido, fue hace como 1 mes, y para que se den una idea, aún hay algunos troncos del árbol moribundos en mi patio...

miércoles, 20 de abril de 2005

Yo por eso no me caso ni me embarco.

El siguiente diálogo se ha transcrito textualmente... y no es que yo sea chismoso; el Universo, al ver que no tenía nada que escribir en mi blog, confabuló para que yo fuera pasando por ahí y escuchara tan gratificante conversación:

NiñaChifladaQueApenasPuedeHablar: (sentada en el carrito de supermercado y chillando fingidamente) ¡¡¡Mamáaaaaaaaaa!!!
MamáConTresHijosEnElSupermercado: ¡¡¡Ash!!! ¡¡¡¿Qué quieres ahora?!!!
NiñaChifladaQueApenasPuedeHablar: (con todo el feeling) ¡¡¡Me luele la cooooolaaaaa!!!!
MamáConTresHijosEnElSupermercado: (con toda la pena del mundo) ¡¡¡Cállateee!!!
NiñaChifladaQueApenasPuedeHablar: (con más feeling) ¡¡¡Es que me luele la cooooolaaaaa!!!!
MamáConTresHijosEnElSupermercado: (con más pena) ¡¡¡Que te calles!!!
NiñaChifladaQueApenasPuedeHablar: (con una actuación que casi me lleva a las lágrimas) ¡¡¡Me luele la cola, me luele la cola, me luele la cola, me luele la cola, me luele la colaaaaawawawawaaaaa!!!
MamáConTresHijosEnElSupermercado: ¡Sí, ya te oí, pero cállate!
NiñaChifladaQueApenasPuedeHablar: Pelo mamáaaaa, es que me luele la-
MamáConTresHijosEnElSupermercado: Ahorita que lleguemos a la casa te pongo pomada, OK?
NiñaChifladaQueApenasPuedeHablar: ¡Brrr.... brrr... buaaaaaaaaaa!

Mientras tanto, los otros dos niños negociaban, a manera de patadas y puñetazos en la panza, por ver quién le iba a llevar unas flores artificiales a su mamá, sólo para encontrarse con la non-grata sorpresa de que se los iba a llevar la chingada cuando su mamá descubriera que habían roto el ramo de flores plásticas que costaban $75 pesos.

Por mi parte, estaba ocupado siendo un buen niño, esperando que mi mami regresara del pasillo de los detergentes, aguantándome las ganas de abrir los Doritos que estaban en el carrito y tratando de no voltear a ver el escote de la señorita que te regala vasitos de yogurt. (Presiento que lo que más habrán cuestionado es mi capacidad para ser buen hijo, así que les platico que tuve que aceptar con una linda sonrisa una pulsera de esas que tanto critico que me regaló ayer mi mamá... claro que no era una Livestrong, primero muerto, pero era una azul celeste que dice "Serenity", porque dice mi madre que muchas veces me falta serenidad... ¿soy o no soy un buen hijo? ¿eh?
¿eh? ¡¡¡¿eh?!!!)

Después, cuando la hacía de chofer de regreso a casa, y después de haberme preguntado a mí mismo porqué había escogido esos Doritos que sabían horrible, me puse a pensar en la seño. Sí, la seño con sus tres hijos. ¿Cómo habría reaccionado yo? Pa' mí que a la primera le aviento la chancla a la escuincla por ponerme en ridículo en tan nice supermercado (¡oh, madre, qué sabia eres, sí me falta serenidá!), o sea, no vaya a ser que me encuentre a mi jefe (digo, cuando trabaje...) o a la secretaria/licenciada/vecina/tortillera con la que quiero tener mi affair (es broma, es broma...), y ¡uff, qué oso!...

Por eso, y muchas cosas más, yo no me caso, ni me embarco, ni vuelvo a escribir posts acerca de mi vida sentimental, en mucho, muuuuucho tiempo. Ahí se ven.


Posó para la cámara de "Espacio en Blanco": el flaco antebrazo izquierdo de Romeo,
acompañado de la nueva Serenity y la desorientada Cruz Roja.

lunes, 18 de abril de 2005

Gandallator

Aunque a veces parezca lo contrario, no soy gandalla. No me gusta serlo, y en lo personal odio a la gente que lo es, intenta serlo, y peor aún si se jactan de burlarse de las víctimas de sus gandalladas (¿gandalleces?, ¿ganda...qué?).

¿Apoco no les molesta que ustedes están en el banco, haciendo fila desde hace media hora, y de repente llega un güey bien fregón y se va a saludar al que está hasta mero adelante?

Gandalla: ¡Compadre!
Cómplice: ¡¿Qué pasó, compadre?!
Gandalla: ¿Cómo ha estado?
Cómplice: ¡A toda máquina!
Gandalla: Qué bien... ¿y la comadre?
Cómplice: Pos ahí anda, en la casa...
Gandalla: Ah... (silencio de 5 segundos) oiga, ¿sí me cobra este cheque?
Cómplice: ¡Hombre, claro!
Gandalla: ¡Graaaaacias, compadre! Lo que pasa es que ya voy recortado de tiempo...
Cómplice: No'mbre, no se apure, compadre...
Gandalla: (refiriéndose al que está atrás del cómplice) ¿No habrá problema? (¿te puedo agandallar el lugar?)
Agandallado: Este... pus no... (¡¿pues ya qué, imbécil?! ¡ni modo que te la arme de pleito!)
Gandalla: ¡Gracias, amigo!

Bueno, pues hace como 1 mes tenía que hacer un pago en un banco, y claro, tengo la estúpida costumbre de creer que cuando llegue al banco nada más me van a estar esperando a mí para cobrarme inmediatamente, e irme tranquilo y temprano a la escuela. ¡Pues no! Y ahí voy al banco a las 2:30 P.M., sabiendo que entraba a la escuela a las 3:00 P.M., y que me toca una fila como de 25 personas... y que mis ojos alcanzan a vislumbrar a mi primo a solamente 5 lugarcitos de ser atendido por la cajera... no pude evitar pensar "yahoo!!!"... recuperé la calma interna y me fui acercando sigilosamente, cual víbora tras ratón que no tiene la más remota idea de que se lo van a prensar... así es, amigos, como un vil gandalla... y que llego:

RomeoGandalla: ¿Qué onda?
PrimoCómplice: Ps nada... (¿y este güey a qué viene?)
RomeoGandalla: (como diciendo "a ver si no se enteran que vine a agandallar") Oye, pues aquí está lo que te dije...
PrimoCómplice: ¿Qué? (con cara de "¿de qué demonios estás hablando?")
RomeoGandalla: El cheque que tenías que depositar... (con cara de "¡¡¡entiéndeme!!!")
PrimoCómplice: Ah... sí... ahorita lo deposito... (no sabe fingir...)
RomeoGandalla: Órale, gracias... (el gandalla cumplió su misión)

Ahora imaginen la misma escena, pero esta vez en "el banco fuerte de México", y con mi papá... no tengo que escribir los diálogos, pero sí les digo que mi papá es un excelente actor...

Y antes de contar mi historietita de hoy, y considerando que este blog lo lee gente que no es de Tampico y que muy probablemente no conozca nuestro dialecto, digo, modismos, ahí les va una palabra más para su acervo cultural:

Trolelote: elote cocido y desgranado que se sirve en un vaso, generalmente de unicel (material térmico), y se acompaña con mantequilla, mayonesa, queso blanco molido, chile, limón, sal al gusto y algún loco le pone cacahuates, pepitas, nuez de la india y otras salsas o aderezos, pero esas ya son jaladas... es conocido en otros lugares de la república mexicana como esquite. (Les debo la foto)

Pues iba en mi carro como a dos cuadras de llegar a mi casa, y que veo dos señores con su respectivo carrito de trolelotes cada uno. Y que me bajo (el antojo vespertino), y que le pregunto al primero:

Romeo: ¿De cuánto son?
Trolelotero#1: De 10 y 12 pesos.
Romeo: ¡¡¡¿Qué?!!!
Trolelotero#1: Sí, joven, a eso están ya.
Romeo: (refiriéndose al otro) ¿Y usted a cuánto los da?
Trolelotero#2: A lo mismo, joven.
Romeo: No'mbre, oiga, démelo a 9.
Trolelotero#2: Sale (ante la mirada incrédula del otro).
Romeo: Ya 'stás.
Trolelotero#1: Yo se lo doy a 8, joven. Mismo tamaño.
Romeo: (entendiendo el jueguito) Uy... ya no sé ni a quién comprarle...
Trolelotero#2: (con un as bajo la manga) 7 pesos, mi buen, y con todo el queso que usté quiera.
Romeo: Vamos a hacer una cosa. Le compro uno a cada quien, a 7 pesos, pa' que no se peleen.

(Silencio...)

TroleloterosEnCoroYConCaraDeChiste: ¡¡¡No'mbreeeee!!!

Y así me vine a mi casa, con mis manos y mi estómago vacíos, y mi intento de agandallar completamente frustrado. Por eso les dije que les debo la foto...

¿Me convierto en gandalla? No sé si sentirme mal por mi intento frustrado o bien por que no fui gandalla. ¡Ayuda!

domingo, 17 de abril de 2005

¿Quieren que les cuente un cuentooooo?

Pues si no, se aguantan.

Lo titulé: "La historia de un niño cuyo fin de semana estuvo de la chingada"

Érase una templada noche de un viernes de abril, el niño tenía partido de fútbol con la selección de su universidad, y pues que no lo meten a jugar (a lo mejor porque no tenía una Livestrong) y que se va amargado a su casa. Luego, que se hace sábado, y el niño que se pone a ver el partido de los Pumas, y que pierden y quedan eliminados del torneo. Y que llega la tarde, y que empieza a anochecer, y que tiene la oportunidad de definir el rumbo de su tragicomedia sentimental, y que comete el peor error... y que se pone a chillar... demasiado tarde. Pero aquí no acaba la historia, que se hace de noche, y que se va al antro porque su primo cumplía años... y que se toma media botella de Nacardi... y "como muchas" latas de cerveza... y que de repente sale el sol, y eran como las 11 de la mañana del domingo... y que se da cuenta que estaba en casa de sus primos, y que se pone a jugar Play Station... y que lo humillan porque andaba "credo" (entre crudo y pedo)... y que se pasa todo el domingo echado en la cama con un dolorzote de cabeza y estómago... y que come algo... y que lo vomita... una y otra vez... y que se va a su casa amargado, y que prende la computadora y que se pone a escribir babosada y media.

Fin.

Nota: No me importa que no les haya gustado, estoy amargado; no obstante, disculpen las malas palabras. Hasta pronto.

jueves, 14 de abril de 2005

Luego les cuento

Pero en serio, luego les cuento las historias de amor que les debo... lo que pasa es que veo que mi blog se está haciendo un poquito cursi, pero nada más un poquito... tal vez sea porque estoy pasando por una de esas etapas sentimentales en mi vida, aunque nunca había vivido algo tan fuerte, un sentimiento tan bello y profundo, cien por ciento pureza y conexión inigualable... ¿ven? es innegable, ni siquiera quería hablar de eso, y ya me volvió a surgir... y es que la amo, señores... pero bueno, a ustedes no les importa tanto como espero que le importe a ella.

Cambiemos de tema... ... ... ... ... ¡Ya sé! Critiquemos gente, ¿sí?

¿O pulseras Livestrong? Ah no, a esas ya les di su buena zarandeada. ¡Ah! Hablando de pulseras...

¡Recuperé mi ética! O al menos lo poco que quedaba de ella, y que había perdido cuando revendí dos pulseras de la Cruz Roja; pues debo aceptar que me quedé con el sentimiento de culpa y tuve que comprar otra para no sentirme mal, y es que... qué buen slogan el de la campaña publicitaria de la Colecta Nacional 2005: "¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?"... en serio... Britney Spears se siente tan jodida que se preocupa por hacer su testamento a tan corta edad para que su esposo e hijastros no reciban nada de la lana que con tanto sudor en su cu...erpo ha ganado, y es que la prostitución es un oficio que requiere de mucho esfuerzo... esos 90 y tantos millones de dólares que va a destinar a quién sabe qué causas macabras, pero ¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?... después, vemos a David y Victoria Beckham comprándole a su hijo de 6 años unos pendientes de 35,000 euros (o sea, matan dos pájaros de un tiro: al niño lo hacen despilfarrador y a la vez joto), mientas tanto ¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?... luego, están los wannabe fresas de Tampico que pagan 400 pesos por una pulsera Nike Stand Up Speak Up en el centro comercial más decente que hay aquí, mientras que ¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?... y en eso, que llega al salón un amigo que me debe 20 pesos, diciendo "luego te pago, güey (con tono enojado como si yo tuviera la culpa de que no tuviera dinero), ni siquiera he comido hoy", pero eso sí: "¿ya viste el piercing que me puse en la ceja? ¿está chido, no? me costó 200 pesos", yo nadamás pensé ¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?... tampoco olvidemos cuántos alcaldes, gobernadores, funcionarios públicos, senadores, diputados y más grillos políticos ganan más de 100,000 pesos al mes, sólo para no hacer nada en bien del pueblo, para organizar mítines de "sospechosismo" en contra del desafuero de un ignorante populista de pseudo izquierda, cuya campaña política se llama "yo joy el mártir de un compló", y vaya, toda esa basura política que ustedes conocen, sin tomar en cuenta que ¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?... también me enteré de que la bella sexoservidora Paris Hilton quiso pagar 250 millones de dólares a una familia norteamericana para que le dieran a su hijo Butters... un momento... eso lo vi en South Park... pero en fin, ¿y a la Cruz Roja quién le ayuda? Y como ya me cansé de escribir tanto y tanto sin sentido, y de preguntar "¿y a la Cruz Roja quién le ayuda?", mejor les pongo la muestra de que YO SÍ AYUDÉ... gracias, gracias, recuperé mi ética y mi sentido de la caridad. Hoy soy feliz.


Posó para la cámara de "Espacio en Blanco": el antebrazo izquierdo de Romeo.

domingo, 10 de abril de 2005

La lágrima que jamás debí derramar

Sin duda, el Servicio Postal Mexicano continúa haciendo mal su trabajo... pues me encontré esta carta por ahí tirada cual amor olvidado... imagino que nunca llegará a su destino, pero a falta de algo que escribir en este espacio, veamos si aún se puede hacer algo... (aunque omitiré los nombres de remitente y destinatario)

*******:

Han pasado días desde la última vez que tuvimos una conversación como aquella que nos acompañó en tan perfecto amanecer. Para mí ha sido eterno todo este tiempo que no he estado a tu lado, te extraño tanto, me vuelvo loco cada vez que recibo un mensaje tuyo que no puedo contestar, cada vez que te veo plasmar tus pensamientos de esa manera tan especial, pero que tanto me duele... y aunque vaya contra mi manera acostumbrada de ver las cosas, no tienes idea del dolor que siento cuando veo lo que los demás piensan y dicen de mí... juzgan sin conocer lo que pienso en realidad, no tienen idea del sentimiento hacia ti que aún perdura en mí, y que, lo creas o no, lejos de apagarse, cada día se hace más fuerte... ¿acaso tu tienes idea? Yo creo que sí... pero no haces más que atacarme, presionarme, herirme por algo que tú misma provocaste, y tal vez sea tu manera de ser, tal vez hagas lo mismo en cada relación, y tal vez, y después de todo, esta no sea la relación que tú esperabas en un principio... y siento ser motivo de desilusión... no para aquellos que me critican y dicen que no valoro lo que me das, no para aquellos que me llaman machista, mucho menos para esos ignorantes que dicen que no te quiero... no tienen idea... sino por desilusionarte a ti.

Siento la abrumadora necesidad de volver a hacer aquella diaria llamada de las 6 PM que te recuerde por un instante a mí, pues yo siempre estoy pensando en ti... ¿eso quieres? ¿que te diga que no hago otra cosa más que pensar en ti? Ahora más que nunca es momento de que lo creas, pues lo que menos quiero es que esto quede como un recuerdo de algo efímero, de algo que no valió la pena, pues yo no lo cambiaría por nada del mundo.

Te necesito, y aún sueño con estar junto a ti, aún tengo esa irreverente ilusión de estampar nuestras locuras en camisetas originales de nuestra talla, y de hacer juntos todo lo que se nos pudiese ocurrir... pero hoy no es posible... porque en este corto (mas no por eso menos valioso) camino que hemos recorrido, se te ocurrió dudar, porque utilizaste la palabra "pero" que tanto detestas... ¿acaso tú sí deseas borrar todo lo que vivimos? Aún cuando digas que sí confías en mí... lo que odio es que no confíes en ti: que te atrevas a comparar algo que ha podido ser tan puro y bello con relaciones que quizás significaron mucho para ti en un momento, pero que no son ni la mitad de lo que tú y yo pudimos tener.

¿Qué pretendes de mí? Esta vida es así, y yo no puedo forzar a mi corazón a recibir a alguien más, por la sencilla razón de que tú aún estás en él... pero no quiero salir lastimado y mucho menos lastimarte, sin embargo esta ha sido y muy probablemente será siempre la historia de mi vida, y estoy cansado de esperar ese final feliz que muy en el fondo sé que nunca llegará.

Hoy mis ojos desbordan más de una lágrima por ti, pero no de felicidad como en aquel amanecer cuya imagen aún conservo en fotografía para nunca olvidar, o como en aquella vez que nos dijimos mutuamente "te amo"; estas lágrimas son por si deseas limpiar la sangre que me has hecho derramar... yo, mientras tanto, trato de dormir, mordiéndome el corazón, sin esperar nada a cambio... pues todo lo que tenía que decirte en estos días que te evité, va plasmado en estas letras, llenas de sinceridad, y sólo para ti...

*****.

viernes, 8 de abril de 2005

Cobardía

¿Sería correcto llamarle así? No importa... después de todo, ¿qué es correcto ahora? Podría este, su ¿humilde? narrador, contar lo sucedido; relatar una historia de amor; expresar lo que ha presenciado después de aquel peculiar suceso que movió los corazones de los protagonistas de aquel amanecer en virtual compañía... pero no tendría caso.

¿Verdad que son lindas las tragicomedias?

No.

Pero es lo que más vende... después de todo, los medios masivos han hecho creer a muchas mujeres débiles que, para que una relación valga la pena, necesita asemejarse, aunque sea un poco, a una telenovela barata del canal de su preferencia. Y les gusta. Y se sienten soñadas... y esperan que ese galán (sic!) muera por ellas (a veces en el sentido literal), sufra en el proceso del amor - miedo - desamor - lágrimas - inquietud - búsqueda - agonía - duda - nuevo amor, pues de esa manera, y solo de esa manera, podrán hacerse a la idea (errónea, cabe aclarar) de que eso que están viviendo es un valioso amor... yo le llamo mierda contemporánea. ¿Porqué no aceptar lo que uno tiene? Vamos... ya no hablemos de que "en África los chamacos se mueren de hambre y tú que no te quieres tragar tu betabel"; no; remitámonos a hablar de eso que a nadie le cuesta ofrecer ni aceptar: el amor. Pues analizando la situación, toda aquella maraña de sentimientos sin nombre parecía resumirse simple y maravillosamente al post anterior, pero bueno... yo sólo soy un narrador... digo lo que veo... y tal vez me divierte... y ustedes son unos fisgones... y tal vez se divierten... pero el protagonista de esta tragicomedia, oh, amigos míos, no sé ustedes pero yo le llamaría Don Fracasos, bueno, sin el "Don", porque en realidad no se le ve ninguno... digo, no quiero imaginarme lo cómico (sin mágico, ni musical) que debe ser el estar en sus zapatos... ja ja ja... sí... pobre perdedor.

Bueno, me retiro, voy a mi harem...

Es oficial

Es amor.

Gracias, vuelva pronto.