sábado, 25 de noviembre de 2006

El valor del tiempo

Hace algunos días, escuché -o leí- una frase muy sabia acerca del tiempo, la cual me puso a reflexionar acerca del valor del tiempo por algunos instantes... justo hasta el momento en que el semáforo se puso en verde y ya tenía al pendejo de atrás apurándome con el claxon de su coche en tonadita de "chifla tu madre".

En realidad no tengo ni la menor idea de cómo iba esa frase, ni el porqué me puso a reflexionar... no sé, tal vez por el hecho de que ya iba tarde a la escuela -como casi siempre- y estaba realmente valorando cada minuto que se me iba y que se convertía en otra inasistencia en mi clase de las 4 PM; o tal vez porque de unos meses hacia acá, el tener dos trabajos me ha quitado tiempo para hacer otras cosas que solía disfrutar; o tal vez porque el organizar un concurso de publicidad puede llegar a ser tan estresante que cualquier cosa que no salga exactamente a lo planeado me hacía explotar en ese momento... o tal vez porque era uno de esos días en que cualquier pendejada me hace reflexionar.

A lo que me lleva esto es... bueno, esto no me lleva realmente a nada, como la mayor parte de las cosas que escribo en este blog y que terminan siendo casi siempre un chiste local para mí, gracias a mis constantes desvaríos patológicos; pero la idea es más o menos la siguiente.

Uno puede preguntarse el porqué habrá gente que puede pasarse todo un día en el salón de belleza, quedarse sentado ocho horas seguidas viendo partidos de fútbol en la tele, o echarse toda la hexalogía de Star Wars, y sentir como si hubiera sido apenas un instante... un momento que no quisieran que terminara porque lo disfrutaron mucho. Es sencillo, eso sucede cuando una persona tiene pasión por algo, y no representa el descubrimiento del hilo negro.

En mi caso, hace aproximadamente tres meses descubrí algo que yo ya sabía pero que me negaba a aceptar o simplemente no había tenido la oportunidad de demostrarlo: mi asombrosa capacidad para amar a una persona. Y el desconcierto y la incredulidad son comunes para todo aquel que -erróneamente- creía conocerme...

GordoPervertido: ¿Apoco si tuvieras enfrente a [inserte nombre de chica exuberante] dispuesta a entregarse a ti le dirías que no?
Mr. Cougar: Así es.
GordoPervertido: ¿Nomás por serle fiel a tu novia?
Mr. Cougar: Sí.
GordoPervertido: ¡Jajajajaja! Yo te conozco y a mí no me engañas...

Y es precisamente toda esa incontenible y gigantesca capacidad de amar a aquella persona, lo que provoca que todo un día a su lado parezca un solo instante... y es por eso que el tiempo se vuelve nada cuando siento su cabeza en mi pecho, gritándome en silencio que permanezca con ella por siempre.

Porque así como la pasión de algunas personas es todo lo que les ayude a cuidar su belleza externa, o ver fútbol en la televisión todo el día, o simplemente el cine y las películas de arte... mi pasión se reduce a ella... y por eso no me resulta difícil prometer que pasaré el resto de mi tiempo con ella.






¿Que cómo se me ocurrió hablar del tiempo?
R = Acabo de perder dos valiosas horas de mi vida viendo la película "Temporada de Patos"... ¡¡¡¡¡Pffffffff!!!!!

martes, 21 de noviembre de 2006

Chiste local

¿Qué? ¿Nadie entendió?

Ni modo.















Ah, sí, y feliz cumpleaños a mí.

lunes, 13 de noviembre de 2006

La mera neta de porqué no he posteado nada de mi ronco pecho últimamente

Para ser sincero, mi voz no es nada ronca; de hecho eso fue lo que me dijo un cuate después de escucharme hablar durante una junta con unos cuasiclientes (oséase, pos como que ya merititito son clientes): que mi voz no me ayuda en nada... y claro, también lo corroboré el pasado jueves en la ceremonia de premiación del Primer Concurso Universitario de Publicidad (evento que me trajo de arriba pa' abajo, de un lado pa' otro, durante alrededor de 3 meses, buscando patrocinadores, mandando mails, solicitando videoconferencias, pidiendo lana, coordinando logística, invitando gente, recibiendo trabajos, montando un stand, hablando con las autoridades de Tampico, yendo a agencias de publicidad, peleándome por políticas estúpidas de la escuela, mentando madres... en pocas palabras: metiendome en pedos de a gratis), donde me tocó aventarme un speech que más o menos duraba 5 minutos pero que a mí se me hicieron 5 días, lo que hizo que -según el público en dicha ceremonia- se me arquearan las cejas más o menos como las del gato con botas de Shrek, se me aligerara la voz más o menos como la de Pikachu, y ya de paso que se me trabara la lengua más o menos como la del Pato Lucas... más o menos.

Aunque la verdad, eso no es factor directamente proporcional al hecho de que yo no haya posteado; la mera neta es que TELEVISA ME DIO EN LA MADRE CON SU PINCHE PROGRAMITA QUE SE LLAMA "ESPACIO EN BLANCO". Ya, a la chingada... ¿qué acaso uno no puede pasar años de su vida perdiendo tiempo valioso que pudo haber ocupado en, digamos, tener vida social, escribiendo pendejadas en un blog? ¡No! Porque así con una mano en la cintura (y la otra en donde a usté se le acomode), nomás llega Televisa y te roba el nombre de tu blog que con tanta pasión, entrega, coraje, desveladas y esfuerzo en escribir babosadas construiste.

Repito: a la chingada. A partir de este día, Espacio En Blanco de México, Sociedad de Responsabilidad Limitada, cambia su nombre a:

























...

No, pos todavía no sé.

Gracias, vuelva pronto.

lunes, 6 de noviembre de 2006

Behind the scenes

Porque usted NO lo pidió, pero porque es MI blog, he aquí el detrás de cámaras 1 y 2 del tan aclamado vídeo de "Cal-C-Tose Listo Para Beber".

Tal vez usted comience a convencerse cada vez más de que este blog se ha vuelto algo así como un chiste local, pero pues la neta, dato curioso, eso también cabe dentro de mi lista de las cientoveintitresmilcuatrocientoscincuentayseis cosas que me valen madre.

lunes, 30 de octubre de 2006

viernes, 27 de octubre de 2006

Sí, también bailo

Tarde o temprano, en algún momento de nuestra vida, a todos nos toca hacer el ridículo; aunque sea para pasar una materia.

Sin más preámbulo, los dejo con el comercial -falto de presupuesto- de "CalCTose ¡Listo Para Beber!"; actuaciones estelares de: "El Oso Calcetoso", y por supuesto, la mía.




Sí, a todos nos toca hacer el ridículo; pero como que se me pasó la mano...

lunes, 23 de octubre de 2006

Diálogos intelectuales | Temporada otoño 2006

Mr.Cougar: ¿Cuánto cuestan los trolelotes?
SeñoraQueVendeTrolelotes: Hay de 13 y de 15.
Mr.Cougar: Mmm... ¿y me podría mostrar de qué tamaño son?
SeñoraQueVendeTrolelotes: Pues el de 13 es el chico y el de 15 está un poquito más grande.
Mr.Cougar: ¬¬ (Traducción: "Ah, muy bien, gracias, pues durante los 21 años que tengo en este planeta había vivido engañado, creyendo que si un trolelote es más caro significa que es de un tamaño menor, pero gracias a usted he visto la luz y ahora sé que no es así, muchas gracias").

Minutos después, ya en casa...

¡Ring, ring! (bueno, no me acuerdo cómo suena mi teléfono)

Mr.Cougar: Residencia del cuasilicenciado y empresario exitoso fundador de cientos de organizaciones multinacionales Romeo Ramírez, ¿le puedo ayudar en algo?... (0k, tal vez nada más dije "¿bueno?")
SeñoraQueHablaPorTeléfono: Romeo, ¿ya estás en tu casa?
Mr.Cougar: ¬¬ (Traducción: "No... soy una contestadora inteligente, diseñada especialmente para contestar llamadas exactamente con la misma voz de mi creador Romeo, y altamente calificada en entrenamiento para no mentarle la madre a señoras como usted que hacen preguntas pendejas por teléfono").





Y sí: las dos fueron el mismo día.
Fin.

domingo, 15 de octubre de 2006

Importar

De nuevo, utilizo la celda para escribir el título del post como medio de promoción para atraer tráfico a mi blog. Pensé: "si escribo la palabra IMPORTAR, ésta se podrá interpretar por el buscador de palabras clave de Google como algo relacionado con importaciones de mercancía extranjera, tomando en cuenta que con la globalización debe haber actualmente mucha gente buscando cómo importar productos extranjeros a un bajo precio y revenderlos para hacer negocios, entonces esta persona le dará clic al vínculo que lleva a mi blog, el cual le aparecerá dentro de sus primeras opciones, y leerá mis posts, y luego le dará clic al anuncio de Google que está aquí arriba de este post, y me haré multimillonario dentro de (según mis cálculos) ciento veintisiete años". Sí, sí, ya sé... a veces tengo demasiado tiempo libre para pensar en pendejadas. Pero ps, ¿qué se le hace?

La verdad es que este post habla acerca de la importancia que se le da a las personas. Bueno, en realidad este post no habla acerca de ni madres, ya que aún no lo he escrito, pero pues a ver qué sale.

En fin, recuerdo que hace algunos años (cuando recién comenzaba con esto de bloguear, y el espacio bloguidimensional estaba compuesto por pura gente bonita y refinada como yo [o sea, nada de JLAH, el Pirata, los dizque jaquers y demás ñoños]), me agregó al Messenger una paisana de más o menos mi edad, misma que, sinceramente, me pareció muy interesante por su forma de llevar la conversación. Algunas veces se las daba de muy chingona, cosa que yo no puedo permitir en nadie que se me cruce por en frente en esta vida, lo que me obligaba a comportarme bien mamón y sarcástico como saben que puedo ser los que me conocen... situación que originó que, después de algunas conversaciones agresivas y chingativas (de ambas partes), comenzara a ignorarme. Y así durante varios días, hasta que quise hacer las paces con ella, y me dijo que no era necesario porque no estaba enojada, pero que tampoco estaba feliz, es decir, que no tenía ningún estado de ánimo hacia mí porque yo no era "tan importante" para ella... y siguió repitiendo: "no te des tanta importancia, olvídalo"... Y así fue, no le di importancia porque ella no me daba importancia, y la borré de mi lista... y bueno, días y semanas después me agregó como con tres cuentas diferentes de correo, y ya supe que era una pinche maniática, y lo dejé por la paz.

Pero ese no es el punto. Me quedé pensando en su frase: "no te des tanta importancia, porque para mí no la tienes". Y ese es el meollo de todo este asunto: la gente que es importante, lo es así porque otra gente le da esa importancia; es decir, por el valor que para las otras personas tiene por sus acciones.

¿Por qué demonios México está a punto de tener dos presidentes? Sencillo, porque Andres López Obrador tiene a un titipuchal de indiorantes detrás de él, que le dan importancia y valor a sus acciones, lo que le hace fuerte para ejercer ese poder psicológico sobre ellos y seguir activo en la vida política de México, paralelamente al presidente electo Felipe Calderón... también por la difusión que le dan todos sus voceros, entiéndase Adela Micha, Ciro Gómez Leiva, Denise Maerker y toda esa parvada de periodistas que se regodean en la parcialidad de sus discursos... Y claro, porque el güey de Mister Cougar sigue escribiendo acerca de él en su blog.

Hablando de relaciones, es normal que cuando se comienza a gestar una entre dos personas que se manifiestan un gran afecto, surjan los típicos sujetos que se encuentran en desacuerdo con la misma; o en otras palabras: cómo hay gente que le gusta andar metiéndose en lo que no les incumbe. Y es aquí donde debe entrar la madurez de los dos involucrados en la relación; me refiero precisamente a la importancia que se le da a esas personas; o en otras palabras: si alguien no está contento con mi noviazgo, me debería venir valiendo madres. Y así es.

Pero, ¿qué sucede cuándo hay gente que falta el respeto a la relación? No sé, digamos, se me ocurre en este momento el meramente hipotético caso de que viniera el ex novio a investigarme,
a sembrar cizaña, a intentar crear confusión -sin mucho éxito, cabe destacar-, a hacer cosas que me alteren, esperando que reaccione de una manera que me haga quedar mal. Mi reacción hasta este momento (digo, en ese momento, porque hay que recordar que es un caso meramente hipotético), sería ignorar completamente. Y así debe ser. Porque, volviendo al tema, hay que darle importancia a las cosas que la requieren, y no a quien suplica por ella. Importancia a las cosas positivas de la vida; a aquellas que, gracias al esfuerzo y dedicación, se van a dar con el paso del tiempo y nos van a traer felicidad, o mejor aún, nos van a mantener en un estado de felicidad permanente, sí, con sus ligeros tintes de [inserte aquí atenuantes], pero al fin y al cabo de felicidad, por estar con esa persona que amamos.

Importancia a lo bueno de esta relación... a tus ojitos... a ese corazón que escucho latir por mí cuando reposo sobre tu pecho... a esos planes que hemos hecho, y en los cuales sólo estamos tú y yo. He ahí lo importante: ; lo demás son sólo detalles...

domingo, 8 de octubre de 2006

Reconsiderando planes para ser famoso

Tomando en cuenta los antecedentes que se tienen en este rubro [(1), (2)], he decidido replantear mi estrategia en aras de ser famoso... sin mucha creatividad, cabe mencionar. Como siempre, les recuerdo que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y proyección wannabe de cualquier güey que me haya copiado mis planes para ser famoso para su uso personal. Por ejemplo, se me ocurre:

1.- Crear un personaje animado. Podría ser una historieta cuyo personaje principal sea un animal que nadie quiere, no sé, algo así como un tlacuache: flaco, panzón y peludo, además de mamón. Digo, si han tenido éxito un ratón sin camisa, cóndor lujurioso, un gato fraudulento, un conejo castroso, unos gatos repartidores de pizza, un perro cobarde, un canario cabezón, un dinosaurio morado obeso y maricón, y unas tortugas ninja adolescentes mutantes alienígenas robots vegetarianas paranoicas esquizofrénicas pedofílicas gay, pues no veo cómo pudiese fracasar mi historieta de un tlacuache que es bien mamón. Se llamará: "El Tlacuache Mameluco".

2.- Volver a considerar escribir un libro. Trataría de las mismas tragedias amorosas por las que pasa tooooodo mundo, pero el protagonista viviría todas en una sola vida. Se vendería como pan caliente... o tal vez no.

3.- Redactar horóscopos y mandarlos por celular. Mi estrategia de mercadotecnia consistiría en ponerme un rombo de imitación de diamante en la frente, un sarape con lentejuelas, y salir en la tele platicando con Doña Juana, mientras me platica: "mi esposo me engañaba constantemente, pero gracias a los horóscopos de Misterioso Cougarioso, ¡ahora vivo como una reina!".

4.- Hacer un plantón el próximo miércoles desde la Plaza de Armas de Tampico hasta el Cinépolis en Avenida Hidalgo. Posiblemente en Tampico no hay población suficiente para hacer la mano cadena que quiero, pero ps yo le voy a hacer mi luchita. El objetivo: que se me reconozca como rey guapo del próximo carnaval... o de perdis como diputado. Que conste que hubo gente que votó por mí en las pasadas elecciones; aquí las pruebas: [(1), (2)].

5.- Hacer fotomontajes poniendo mi cuerpo en diversas partes del mundo, como sentado en la Torre Eiffel, lanzándome del Puente de Brooklyn, en la antorcha de la Estatua de la Libertad, cruzando un cable de 1 centímetro de ancho que esté amarrado de la Torre 1 a la Torre 2 del World Trade Center, en la cima del Kilimanjaro, aventándome al bungee desde la Torre Latinoamericana, cargando la Torre de Pisa, tirándome de un avión, limpiándole los zapatos Prada al Papa.

6.- Hacerme pasar por maestro de primaria, y encabezar un movimiento para exigir no sé qué cosas a no sé quién durante no sé cuánto tiempo con el objetivo de no sé qué madres. La asociación se llamaría PATOS (Pedagogos Asociados Tamaulipecos Orientados al Superdesmadre), aunque consideraría cambiar el "Asociados" por "Unidos". Cuando se nos acabe la lana y las tortas de queso blanco con Boings de plátano que nos done el Perredé, y queramos expandirnos a otro Estado, la asociación deberá continuar con las mismas siglas; es decir, aunque sea de Chihuahua, será PATOS, "pa' no perder la identidá".

7.- Hacer que un amigo me tire a un riacheuelo mientras otro güey me toma vídeo, mientras pronuncio las palabras clave para triunfar en la vida: "¡Ya, güeeey!"

8.- Se me antojó un Jarritos de Tamarindo.

Fin.

lunes, 2 de octubre de 2006

Hace un mes

Hace un mes estaba pasando un mal día. Era uno de esos fines de semana con el horrible tráfico ocasionado por la construcción del nuevo distribuidor vial... que desde hace un mes sigue casi igual. Sí, hace un mes traía vendada mi pierna derecha, desde el empeine hasta la rodilla... pues me habían lastimado jugando fútbol; no podía apoyar bien a causa de mi tobillo que parecía de hule, no podía meter bien el acelerador, y para aumentarle, el insoportable calor no era tan buen amigo de mi apretada venda. Los coches no avanzaban y yo me volvía loco en la espera, que era larga y parecía interminable, colmada por el hecho de que mi coche tenía el lector de discos compactos dañado y con un CD en su interior que se negaba a salir, quejándose cada vez que oprimía "eject", con un toquido similar al de un pájaro carpintero. Para ser sincero, creo que nunca en mi vida he escuchado el toquido de un pájaro carpintero, pero la televisión puede llegar a ser muy ilustrativa durante la infancia... así que más o menos lo imagino. Agudo, punzante, estresante, desesperante, tal como la voz de Paulina Rubio y casi cualquier "cantante" que ponían en la radio. Intentaría distraerme con una llamada por celular... cuando recordé que mi teléfono se había arrojado a nadar sin quitarse el traje de baño, y había quedado casi inservible. Y sí, hace un mes sentía que pocas cosas me salían bien. Es más, creo que fue hace un mes cuando comencé a desesperame por mi falta de prospección de clientes para la empresa donde trabajo. Hace un mes, también, sentía que el evento universitario que organizo se venía abajo. En pocas palabras... hace un mes me pasó casi de todo.

Y, ¿qué crees?

Hace un mes tenía un compromiso... un compromiso contigo. Hace un mes te iba a ver, iríamos a cenar, y después a la playa. Me pondría una camisa nueva, te iría a buscar, y eventualmente coincidiríamos -sin haberlo planeado- en el color de nuestra ropa; así como tampoco planeamos alguna vez este sentimiento mutuo.

Caminando en la arena, hacías tus caritas, buscabas poses para tus fotos... y yo me limitaba a contemplarte... tu belleza me cautivó tanto que no me permitía más que eso. Para distraerme un poco, busqué una Luna que engalanase el cielo, repleto ya, de miles de estrellas; la Luna fue egoísta: sólo quiso compartirme un ligero menguante de todo su esplendor... y ¿para qué necesitaba más? si ahí estabas tú.

Y entonces sucedió: me di cuenta que tenía que decírtelo... que no podía ya esperar más para decirte que quería estar contigo, para decirte que eres lo único que me mantiene despierto cuando ya todo me ha derrotado; que tras un día de completo stress, tú eres la única que dibuja una sonrisa en mi rostro... que jamás me había sentido así con nadie, que este sentimiento es indescriptible, que no hay palabras para decirte cómo me siento desde que estás a mi lado... que esas cinco bellas lilies color naranja que te di, mostraron celos y respeto cuando tus ojos les miraron... que nadie más hermosa que tú, que nadie más perfecta para mí, más que tú. Que eres tú, solamente tú... que no necesito nada más en este momento para ser feliz.

Y claro, cómo no voy a ser feliz, si hace ya un mes que somos novios... y esto es sólo el comienzo. Te amo.