jueves, 13 de octubre de 2005

Clases de nacionalismo con Mr. Cougar (Totally Free!!!)

El siguiente texto nació de una fuente argentina que sinceramente olvidé... pero se le hicieron adaptaciones para su publicación en Espacio en Blanco de México, S. A. de C. V.

En esta época de globalización, ajústate o te quedas afuera. ¿De qué diablos? Ni idea...

Desde que a las insignias las llaman "pins", a los maricones “gays", a las comidas frías "lunchs" y a los repartos de cine "castings", México no es el mismo. Ahora es mucho más moderno; durante muchos años, los mexicanos estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y lo que todavía es peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos.

Los chicos leían revistas en vez de "comics", los jóvenes hacían fiestas en vez de "parties", los estudiantes pegaban "posters" creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de "business" y los obreros, tan ordinarios ellos, a mediodía sacaban la canasta en lugar del “tupper”. Alguien en la primaria, hizo "aerobics" muchas veces, pero en su ignorancia, creía que hacía gimnasia. Pudo haber jugado “soccer” creyendo que jugaba fútbol... o aun “basketball” en la idea errónea de que era baloncesto...

Afortunadamente, todo esto hoy cambió; México es un país moderno y a los mexicanos se nos nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante... Cuando estudiábamos con todo para un examen en la facultad, decíamos "estoy hasta la madre” cuando en realidad, no nos dábamos cuenta que estábamos "a full", que queda mucho más elegante y es un "wording" mucho más simple, right? Cuando decidíamos parar un poco para comer o tomar algo, decíamos "la cortamos y vamos a comer unos tacos"; éramos tan ignorantes que no nos dábamos cuenta que en realidad estábamos haciendo un "break"; y ahora somos más fregones: vamos a Mc Donald’s a comer "burgers"... No es lo mismo decir "bacon" que tocino, aunque tengan la misma maldita grasa; ni recibidor o vestíbulo que "hall", aunque te encuentres a los mismos güeyes, o mejor dicho “the same friends”; tampoco es lo mismo jugar un deporte con ventaja que con "handicap".

Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia. Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los mexicanos estamos ya completamente modernizados. Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, nosotros, más chingones, hemos ido más allá: adoptamos incluso las palabras que NO nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos.

Tomando otros ejemplos, ya no decimos facturas, sino "cookies", que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos, sino "feelings", que son mucho más profundos. Y de la misma manera, sacamos "tickets", compramos "compacts", usamos "kleenex", comemos "sandwichs", vamos al "pub", hacemos "footing" (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo (que los más modernos llaman "country") en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos "camping"... wow!!! Y todo ello, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia.
Ya no tenemos centros comerciales: ahora son todos "malls", donde no hacemos las compras, sino que vamos de "shopping". Los carteles que anuncian rebajas, dicen "Sale 20% Off" y cuando logramos meternos detrás de algún escenario hacemos "backstage".

Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante, es decir, más "fashion". Los mexicanos ya no usamos calzoncillos, sino "boxers o briefs" y después de afeitarnos, usamos "after shave", que deja la cara mucho más suave y fresca que la asquerosa loción que usaba mi abuelo. Tampoco viajamos más en transporte colectivo sino en "bus". Ya no corremos: hacemos "jogging"; ya no estudiamos, hacemos “masters”; no estacionamos, utilizamos el "parking".

En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el "boss" y está siempre en "meetings" con las "public relations" o va a hacer "business" con su secretaria, o "assistant". En su maletín, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan sólo un cell phone, pager, una laptop y un fax-modem; y la pinche agendita de papel: ahora es una "palm tool"... Aunque seguramente la secretaria es del Cascajal o de Tepito, hace "mailings" y "trainings" y cuando termina el trabajo va al gimnasio (perdón, “gym”) a hacer "fitness", “spinning” y "aerobics". Allí se encuentra con todas sus amigas “asistant” del "jet set", que vienen de hacerse el "lifting" y con alguna "top model" fanática (o “fan”) del "body-fitness" y del "yoghurt light", y por supuesto, ya no usan cosméticos, sino “cosmetics”, y no se maquillan como antes, sino se hacen el “make up”, el cual es mucho más agradable... Y cuando van a un "cocktail" piden "roast-beef" que, aunque no lo creas, es más digestivo y engorda menos que la carne que comíamos antes...

En TV nadie hace entrevistas ni presenta como antes. Ahora hacen "interviews" y presentan "magazines", en lugar de los programas de revistas, que dan mucha más presencia, aunque parezcan siempre los mismos. Si el presentador dice mucho “O.K.” y se mueve todo el tiempo (como mi amigui Adal Ramones), al magazine se le llama "show", que es distinto que un espectáculo. Y si éste es un show porno, es decir tiene carne, se le agrega lo de "reality" para quitarle la cosa podrida que tiene en castellano... En los cortes comerciales, por supuesto, ya no nos ponen anuncios, sino "spots" que, aparte de ser mejores, nos permiten cambiar de canal o hacer “zapping”, aunque les baje el “rating”.

Ya no hay empresarios sino "entrepreneurs" y el viejo y querido margen entre la compra y la venta se llama "mark up". En la radio se acabaron las buenas canciones, todos son “excellent tracks”. Las franquicias comerciales ahora son "franchising"; el supermercadismo, "merchandising", el autoservicio, "self-service"; el escalafón, "ranking"; la carne, "steak"; el representante, "manager"; la entrega a domicilio, "delivery"; y los pastelillos los más modernos los llaman “cupcakes”.

Y nosotros de indiorantes cuando nos poníamos locos, no sabíamos que en realidad éramos “crazy people”, lo cual nos da una mejor presentación. Y desde hace algún tiempo, los importantes son "cool people", los auriculares, "walk-man" (claro que para los más modernos sólo existe el “discman”) que se escucha mejor con “surround stereo sound” que con el anticuado sonido estéreo; los puestos de venta son "stands"; los ejecutivos, "yuppies"; las niñeras, "baby-sitters" y los derechos de autor, "royalties o copyright”.

Por supuesto que ya no pedimos perdón: decimos "sorry, o excuse me"; ¿apoco no es más cómodo decir “OK”, en vez de “está bien”?... o despedirte con un adiós, ha sido remplazado por el sencillo, elegante y super mega cool “bye”. Y cuando vamos al cine no comemos palomitas, sino "pop-corn" que es más rico, así como la “soda” que vino a remplazar al refresco común y corriente, aunque no sepa tan buena como la de allá arriba, no importa que estén hechas con la misma agua puerca del Río Bravo que tanto nos disputamos...

Si dices “yeah” estás “in”; si dices “baby” en lugar de bebé, estás actuaizado, o mejor dicho, eres “nice”. ¡Ah! Pero aquí viene lo mejor: los más avanzados y americanizados, ¡¡¡hasta utilizan insultos en inglés!!!, qué modernos, por ejemplo: cuando les salen las cosas mal no dicen: “chingada madre!!!”, o “puta madre!!!”, nooooo, son elegantes y utilizan el: “fuck you”, “dammit”, “holy crap”, o simplemente un sencillo: “shit, I screw it up!!!”. Gracias a Dios, ya no hay tontos, mensos, idiotas, imbéciles ni estúpidos... ahora todos son “dude”, “silly”, “idiot”, “stupid”, “asshole” o “dumbasses”, lo cual da más clase y hasta te sientes orgulloso de que te insulten!!!

Aunque no falta aquella persona que sigue soñando con ser estadounidense, pero que, si bien se fijan, tiene el nopal en la frente más tatuado que nadie...

Por todo eso, y para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de país tercermundista que tuvimos algún tiempo y que tanto nos avergonzó, sólo nos queda decir: "¡fiesta, amigo!" con acento americano, que son las únicas palabras que el español ha exportado al mundo, lo que dice mucho a nuestro favor...

Agarren la onda: ¡¡¡MÉXICO ES PRIMERMUNDISTA!!!

Nota: El Mr. Cougar no estudia mercadotecnia, sino "Marketing"... ¡¡¡uff!!! Así sí voy a encontrar trabajo... =)

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