domingo, 15 de enero de 2006

Este jueves en el antro tocaron en vivo una rola de Miranda

Y no lo soporto. Miranda era MI grupo, eran MIS canciones, MI propio CD con creaciones musicales que se supone que a nadie más le gustaban, porque eran argentinos, porque eran diferentes, porque no los pasaban en la radio, ni en la tele, porque no tenían finta de preocuparse por la fama, porque ninguno la podría hacer de modelo, o qué sé yo. Hace más de un año, un amigo me pasó su primer CD (el de Miranda, no el suyo, él no canta, bueno sí canta, pero es mejor tocando el bajo). Desde el primer momento quedé hechizado, ohhh sí, era una perfecta combinación de sonidos irreverentes y letras ensordecedoramente agradables, que me hacían subir el volumen mientras iba en mi coche para que el de al lado escuchara: "yo pienso hacerte las cosas más sucias de modo elegante" y soltara una carcajada de la pena ajena mientras él llevaba hip hop a todo retumbe. Alguna vez me hicieron traer sus canciones en la mente y cantarlas sin darme cuenta, para que la chica de al lado dijera "ayy esa canción me gusta, es de este grupo... mmm... ¿cómo se llama?... es nuevo... es el que canta como Moderatto", mientras yo me retorcía por dentro ante semejante comparación. Otra vez tuve que soportar no arrancarme las patillas de la desesperación por escuchar a otra compañera cantar "oh, una mañana de felicidad, y pronto sabré que yo contigo ya voy mejor" (o algo así). Y continuaba yo por la vida, pacífico como siempre, sugiriendo a mis amigos más cercanos que escucharan a Miranda... y sólo recibía bofetadas como: "pues como que está muy ochentero, ¿no?", o: "mmm, no me convencen...", o: "¿y esa vieja de dónde es, que canta horrible?", o: "no mames, quita tu pinche CD de mierda"... y palabras más floridas. Así que decidí guardarlos solo para mí. Aunque no lo niego, en Tepic alguien sufrió casi el mismo hechizo que yo... incluso podría decir que se apasionó, compró su CD en vivo, fue a su concierto en no sé dónde, o iba a ir... la verdad es que no lo recuerdo porque me parecía un tanto enfermizo, pero bueno, prefiero no hablar más del asunto.

El caso es que este post se iba a tratar de lo mal que me la había pasado en el antro el jueves, pero como que mi mente se quedó bloqueada cuando escuchó a todos los huerquillos highschooleros contorsionarse al ritmo de "Don" de Miranda, esa canción que ahora tanto pasan en la radio. Pfff...

No quiero regresar a ese antro en jueves. No quiero escuchar a un imbécil destruyendo una canción de Miranda. No quiero escuchar a la vocalista diciendo que "Belanova es música electrónica" (sic!). De hecho, ese día sentía la necesidad de tener algo a la mano para criticar y escribir cada detalle absurdo que veía; ansiaba estar en mi casa, acostado, aprovechando el tiempo para dormir en mi cama una hora que no quería dormir al día siguiente en mi escritorio. Pensaba: "en este momento podría estar en mi casa escribiendo todas las babosadas que veo". Aunque, claro, si no hubiera estado en el antro, no hubiera tenido de qué escribir. Interesante raciocinio. Ah sí... y tampoco
quiero bailar reggaeton*.

*Se aplican restricciones. (Sujeto a previa verificación visual y análisis fisiológico de mi pareja en cuestión)

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