Quiero volver a ser niño.
Lo pido a gritos. Extraño tanto volver a asombrarme por los pequeños detalles de la naturaleza: quiero mirar el cielo antes del atardecer y encontrarle millones de formas a las nubes, sin preocuparme si son cirros, estratos, cúmulos o si pronto va a llover para arruinarnos el día... quiero quedar pasmado por ese rojo intenso del atardecer, y creer ingenuamente que el cielo está siendo quemado por el Sol... después, quiero acostarme sobre mi cama inflable en la alberca y caber completito, sin tener que preocuparme por nada más que el viento no me tumbe, y poder voltear hacia arriba y contar las estrellas una por una sin terminar, preguntándome si serán ellas y su querida Luna quienes me huyan, o si serán las nubes quienes se alejen hacia el Occidente para nunca regresar. Extraño mirar mi novedoso reloj con calculadora y mortificarme porque son las 9 y tengo que dormir para ir a la escuela al siguiente día... quiero volver a creer que estoy siendo malo si duermo después de las 10. Quiero soñar que vuelo sobre mi ciudad y llego a la playa sólo para sentir los pies fríos y despertar descubriendo que estuve a punto de mojar la cama... quiero ver la hora en el reloj y creer que se me hizo tarde para ir a la escuela, bañarme, vestirme y darme cuenta después de todo, que es sábado y no hay clases... quiero ser niño aunque implique tenerle más miedo a la oscuridad del que ya tengo... quiero saborearme la imagen de un licuado de chocolate y creer que las galletas se inventaron para acompañarlo, y que si existe en el mundo una pareja perfecta, son ellos. Quiero ver caricaturas mudas y que no hablen de sexo o violencia desmedida, quiero escuchar chistes de Pepito y reír hasta que me duela la panza y mi mamá me regañe por tirarme en el piso a carcajadas y ensuciar mi camisa blanca. Quiero jugar fútbol y narrar mis movimientos como locutor de fútbol, quiero correr con mis amigos y jugar a atraparnos sin fines de violencia, quiero esconderme tras la cortina olvidando que mis zapatos no son invisibles, quiero caminar descalzo por toda mi casa y recibir una regañiza de parte de mi madre con el acostumbrado "¿quién crees que lava la ropa?". Quiero salir de mi casa y no maldecir si me atrapa la lluvia, porque sé que abriré inmediatamente la boca para tratar de saciar mi sed con esas gotas... porque así hacemos los niños... quiero estar feliz de llegar con la ropa empapada a mi casa... quiero jugar y jugar hasta que anochezca y terminar sudado sin importarme por despedir un mal olor... quiero durar horas en el baño hablando con mis juguetes de manufactura mexicana y marca extranjera, sin preocuparme porque explotan a mis compatriotas por su mano de obra barata... necesito alejar mi pensamiento de los problemas económicos, que en mi caso sería que no me alcanzara para comprarme unas papitas y un jugo de manzana en el recreo entre clases. Quiero jugar canicas y ganar a todo mundo, para perder todo al siguiente día y que me importe un bledo, pues la ambición no es digna de los niños. Quiero comer dulces sin remordimiento de que se me piquen los dientes... quiero comer tamarindos con chile por el gusto de hacer caras y gestos divertidos. Quiero tener gracia para los demás... quiero sentir hormiguitas en el estómago cuando veo a esa niña, y decir "es mi novia", sin que eso implique uno de tantos compromisos inútiles que hacen los adultos... quiero subir, quiero bajar, quiero reír, quiero gritar, quiero soñar, quiero correr, quiero jugar, quiero volar, quiero tenerle miedo a morir.
Nada más por eso. Quiero mi inocencia de vuelta. Quiero volver a ser niño.

Lo pido a gritos. Extraño tanto volver a asombrarme por los pequeños detalles de la naturaleza: quiero mirar el cielo antes del atardecer y encontrarle millones de formas a las nubes, sin preocuparme si son cirros, estratos, cúmulos o si pronto va a llover para arruinarnos el día... quiero quedar pasmado por ese rojo intenso del atardecer, y creer ingenuamente que el cielo está siendo quemado por el Sol... después, quiero acostarme sobre mi cama inflable en la alberca y caber completito, sin tener que preocuparme por nada más que el viento no me tumbe, y poder voltear hacia arriba y contar las estrellas una por una sin terminar, preguntándome si serán ellas y su querida Luna quienes me huyan, o si serán las nubes quienes se alejen hacia el Occidente para nunca regresar. Extraño mirar mi novedoso reloj con calculadora y mortificarme porque son las 9 y tengo que dormir para ir a la escuela al siguiente día... quiero volver a creer que estoy siendo malo si duermo después de las 10. Quiero soñar que vuelo sobre mi ciudad y llego a la playa sólo para sentir los pies fríos y despertar descubriendo que estuve a punto de mojar la cama... quiero ver la hora en el reloj y creer que se me hizo tarde para ir a la escuela, bañarme, vestirme y darme cuenta después de todo, que es sábado y no hay clases... quiero ser niño aunque implique tenerle más miedo a la oscuridad del que ya tengo... quiero saborearme la imagen de un licuado de chocolate y creer que las galletas se inventaron para acompañarlo, y que si existe en el mundo una pareja perfecta, son ellos. Quiero ver caricaturas mudas y que no hablen de sexo o violencia desmedida, quiero escuchar chistes de Pepito y reír hasta que me duela la panza y mi mamá me regañe por tirarme en el piso a carcajadas y ensuciar mi camisa blanca. Quiero jugar fútbol y narrar mis movimientos como locutor de fútbol, quiero correr con mis amigos y jugar a atraparnos sin fines de violencia, quiero esconderme tras la cortina olvidando que mis zapatos no son invisibles, quiero caminar descalzo por toda mi casa y recibir una regañiza de parte de mi madre con el acostumbrado "¿quién crees que lava la ropa?". Quiero salir de mi casa y no maldecir si me atrapa la lluvia, porque sé que abriré inmediatamente la boca para tratar de saciar mi sed con esas gotas... porque así hacemos los niños... quiero estar feliz de llegar con la ropa empapada a mi casa... quiero jugar y jugar hasta que anochezca y terminar sudado sin importarme por despedir un mal olor... quiero durar horas en el baño hablando con mis juguetes de manufactura mexicana y marca extranjera, sin preocuparme porque explotan a mis compatriotas por su mano de obra barata... necesito alejar mi pensamiento de los problemas económicos, que en mi caso sería que no me alcanzara para comprarme unas papitas y un jugo de manzana en el recreo entre clases. Quiero jugar canicas y ganar a todo mundo, para perder todo al siguiente día y que me importe un bledo, pues la ambición no es digna de los niños. Quiero comer dulces sin remordimiento de que se me piquen los dientes... quiero comer tamarindos con chile por el gusto de hacer caras y gestos divertidos. Quiero tener gracia para los demás... quiero sentir hormiguitas en el estómago cuando veo a esa niña, y decir "es mi novia", sin que eso implique uno de tantos compromisos inútiles que hacen los adultos... quiero subir, quiero bajar, quiero reír, quiero gritar, quiero soñar, quiero correr, quiero jugar, quiero volar, quiero tenerle miedo a morir.
Nada más por eso. Quiero mi inocencia de vuelta. Quiero volver a ser niño.

Feliz día del niño a todos, aunque no se consideren como tales..
yo aún lo hago... muchos dicen que se llama inmadurez...
yo creo que es mi necesidad de disfrutar la vida de vez en cuando.
yo aún lo hago... muchos dicen que se llama inmadurez...
yo creo que es mi necesidad de disfrutar la vida de vez en cuando.